sábado, 6 de octubre de 2012

Una protesta contra el abuso y el irrespeto


Sobre el pago de los intereses de prestaciones sociales

Asdrúbal Romero M.

Son muchísimos los aspectos que se podrían comentar sobre el tema, pero requeriría si no un libro al menos un cuaderno. Me voy a referir a uno solo, pero sumamente enojoso. Tiene que serlo para un ex vicerrector administrativo, que cuando asumió su cargo, por allá en septiembre de 1996, una de las primeras políticas que implantó en su gestión fue la del pago de las prestaciones sociales en estricto orden cronológico. Comprendimos en aquel momento, que resultaba humillante y enojoso que los docentes universitarios tuvieran que buscar una vía de influencia hacia la máxima autoridad rectoral que les hiciera posible cobrar lo que era un legítimo derecho laboral. Por supuesto que se tuvo el apoyo de Ricardo Maldonado como rector en su primera oportunidad, porque de no haber querido el Rector apoyar nuestra política, habría sido imposible mantenerla. Lo importante es que desde ese año, más nunca se vulneró en nuestra institución la política de aplicar el orden cronológico por fecha de jubilación en cualquier pago por concepto de pasivo laboral. Fue así como cobré las prestaciones sociales en 2005, cinco años después de haberme jubilado, y una primera porción de la deuda por intereses de prestaciones sociales en 2007, esperando confiada y, pacientemente, que se respetara mi lugar en mi cola. Ahora la función de cancelar dichos pasivos la usurpó el Gobierno -porque es realmente a cada institución universitaria a quien corresponde cumplir con sus compromisos laborales como ente patronal- y veamos qué está ocurriendo.
Primero, comenzaron diciendo que alterarían el criterio para el orden de la cola, ya no sería por la fecha de la jubilación sino por la edad. Reconozco que no estuve muy conforme con el cambio -un sentimiento natural en quien siente que la política tradicional le beneficiaba- pero decidí no exteriorizar opinión alguna, en respeto a los argumentos que pudieran esgrimirse en favor del orden cronológico por edad. El primer listado me pareció cónsono con lo anunciado. Luego se dijo que si algún beneficiario se encontraba en una situación de emergencia médica podía introducir una solicitud de urgencia en el pago. Muy loable, pero: es el tipo de política que se presta para el manejo discrecional -pensé-. Un día me llaman para preguntarme si ya salí en la lista. Respondo: no creo, si es por edad estoy lejos. Mi interlocutor me dice: pero Paris y Gianetto ya salieron en la lista -dos ex rectores de la UCV-. Supongo que quien me llamó estimaba que éramos contemporáneos, en verdad creo que son un poco mayores pero relativamente próximos en edad, por lo que me sorprendí de lo rápido que estaba avanzando el cronograma. Mis mecanismos de alerta se encendieron. Más, cuando me dice que la noticia de que los dos ex rectores habían cobrado había sido muy publicitada en VTV. A según, el Dr. Paris que  aparecía muy feliz y agradecido mostrando, orgullosamente, su petrorinoco. Mis niveles de suspicacia se incrementaron. ¿Qué hace un sector político en estas circunstancias de reparto cuando quiere favorecer a su clientela? Desbarata la transparencia del proceso y le paga a unos figurones del bando contrario para mimetizar su operación. Comprensible entonces que mi paranoia, como dijo un simpatizante del oficialismo en facebook, se activara. Dice otro amigo, en la misma red social: piensa mal y acertarás. Y la última lista publicada me aporta la certeza para decir que sí acertamos. Veamos mis razones para denunciarlo.
Están saliendo en las listas, profesores de menor edad que la mía, así que el cronograma no es por edad. Profesores que se jubilaron después que yo. O sea que tampoco es por fecha de jubilación. Entonces: ¿Cuál es el criterio? Según una de las agraciadas por el dedo poderoso, menor que yo y jubilada a posteriori, pero opositora, lo aclaro, la prof. Maria Luisa de Maldonado la llamó y le dijo que todo era una loquera, que el mecanismo era al azar.  ¿Sí? Azar, ratón del queso. Me pongo a chequear las listas, la paranoia ya a millón porque antes ni les había parado a las muy comentadas listas, el porcentaje de oficialistas beneficiados es alrededor del 30 por ciento. El problema con estos mecanismos tramposos es que todos nos conocemos. Incluso, con los que salen beneficiados que no son chavistas, uno puede entretejer las relaciones que se conformaron en el pasado. En nuestra UC, el porcentaje de profesores jubilados chavistas no debe superar el 5%, siendo generoso, pero el porcentaje de beneficiados está en proporción seis a uno. Ni que uno fuera pendejo para no darse cuenta de la maniobra. Si se pusieran a esperar el cronograma verdadero para recibir su beneficio saldrían muy pocos y las presiones deben ser muy grandes. Si Capriles gana este domingo, como seguro estoy que será, veremos cómo el mecanismo, que hasta ahora han intentado enmascararlo, se evidenciará grotescamente. La raspadera de la olla a nivel universitario ya ha comenzado, veremos como en estos meses de transición se exarcebará. Finalmente: ¿Qué deseo yo? Que al menos nuestras autoridades rectorales y representantes gremiales protesten, denuncien lo que está ocurriendo, hagan saber que de este lado nos hemos dado cuenta de su burda maniobra.
Se me olvidaba otro asunto: ¿No se debería suponer que las universidades que se acogieron al cambio de régimen de prestaciones se beneficiaran con alguna prioridad? Digo yo, al menos para ganar una con el bendito cambio. Pero no es así. Los miembros de la UCV ganadores del KINO exceden por mucho a los de las otras universidades. Los jubilados ucevistas de los años más recientes han cobrado prestaciones que doblan o triplican las de los ucistas y al ritmo que va la cosa también van a cobrar primero los intereses. La razón es obvia, Caracas es Caracas, allí se concentran universitarios chavistas con mayor capacidad de influencia política, los Merentes, Navarros, Giordanis, Eljuris, Trinoalcides, etc. La UCV ha nutrido de más supuestos “técnicos” a este gobierno que la UC, así que no nos extrañe el evidente y grotesco desbalance. La verdad es que no ganamos una con el bendito cambio. El haber permitido que existiera una política diferencial entre las instituciones ya fue una indefendible derrota.

4 comentarios:

  1. como diría o parafraseando al ciudadano, "No es fácil", o como diría o parafraseando a Pérez Pirela, "Hay que andar con la sonrisa del Guasón"

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. inteligencia(organización y adaptación) Jean Piaget

    ResponderEliminar