sábado, 14 de marzo de 2015

País de Locos de Peter Albers

Tenía tiempo que no me sentía tan identificado con un artículo de opinión. Tanto que decidí colgarlo en mi blog sin pedirle permiso a su autor. Supongo que él sabrá, como lo decía Cortazar, que las palabras escritas son como flechas que dejan de pertenecerle al autor y nunca podemos pretender controlar dónde pueden caer.


PAÍS DE LOCOS

Peter Albers

Pareciera que no vamos a recuperar la cordura nunca. O, por lo menos, no todavía. Y no puede ser de otra manera, cuando un dirigente político dijera hace ya un tiempo: Chávez era el que nos controlaba a todo este poco de locos . Y si eso ocurre en los más altos niveles, y el país lo conduce un atajo de locos, visto que el loquero se murió ¿qué le espera al país? ¿Qué nos espera a nosotros? Y eso se pega.

Tan locos estamos, que si un presidente de un país llama torturadores a unos individuos que detentan cargos desde los cuales es muy fácil (no digo que lo hagan) abusar de su autoridad, lo tomamos como una ofensa personal. Es como si acusar de malandro al matón del barrio fuera tomado como una ofensa por el barrio entero, y que además tomen la acusación de la policía contra el delincuente como una injerencia en la vida del barrio. Cuyos ocupantes más bien deberían estar agradecidos de que alguien los haya liberado de esa plaga.

Tan locos estamos, que un representante diplomático declara en un asqueroso programa de televisión, por el canal de todos los venezolanos , una teoría muy suya según la cual el setenta y pico por ciento de los venezolanos tenemos la cabeza hueca. Todo dicho con sorna y tono de superioridad que hace presumir que tan amanerado parásito es un experto neurólogo. Y luego tilda su desafortunado comentario como humor negro . Y con su infeliz chistecito ofende a los muchos venezolanos que han caído, con su masa encefálica derramada sobre el pavimento, víctimas de las balas de plástico de los matones dirigidos por los acusados de violadores de derechos humanos.

Tan locos estamos, que nos caemos a golpes en un automercado por un paquete de jabón, de leche en polvo, de pañales, o de lo que sea. Hasta por una batería para el carro implica ir dispuesto a recibir puñetazos y patadas. Por supuesto, en este país de locos, los culpables son los que en realidad son los primeros interesados en vender esos productos, pues para eso tienen sus empresas. Pero el sistema socialista ha enredado todo tanto, que lo que se consumía producido en el país ya no se produce gracias a las expropiaciones indiscriminadas, y los que se consumía importado ya no se importa gracias a un loco sistema de cambio que cambia a cada rato para reemplazar el sistema viejo por uno nuevo que ahora sí va a funcionar . Y tampoco funciona.

Tan locos estamos, que caemos en el jueguito de lo que ahora se llama pasticho noticioso , que consiste, como en el plato italiano, que se hace cubriendo con una nueva capa de pasta la de más abajo, tapando cada escándalo político generado por la corrupción de los más altos dirigentes, con otro escándalo. Solo que las capas son de plasta, no de pasta& Y nos ponen a mirar para afuera para que no veamos el sucio de adentro de la casa. Táctica para distraer al país de locos.

Tan locos estamos, que, como los cubanos, nos estamos acostumbrando a un sistema político y económico que nos lleva a la ruina, si es que no llegamos ya. Y si no ponemos fin a esto votando para sacar a esos diputados bolivarianos que solo sirven para alzar la mano cuando se les ordena, pronto nos veremos en la peor miseria, como en Cuba. Ya lo dijo la valiente luchadora cubana Yoani Sánchez: Nunca pensé que iba a llegar a decir que Venezuela estaba como Cuba .

Y sí estamos.

peterkalbers@yahoo.com

@peterkalbers

3 comentarios:

  1. Cada vez, y con mayor frecuencia, la gente va soltando la lengua. Cada vez, y reitero que con mayor frecuencia, los "intelectuales" se van percatando para que sirven todos aquellos que "traicionando" a su Patria, han puesto a la población venezolana en cuatro patas, uno tras otro en las filas de supermercados, de estaciones de combustibles, de farmacias, de expendio de licores, de búsqueda de transporte público, de cajeros peatonales de fin de semana y, en cualquier momento, en los consultorios psiquiátricos, porque el último de la fila, invisible como el hombre de la serie de la televisión, maneja los hilos del comercio local venezolano a partir del concepto de esclavitud en función de un igualitarismo pendejo que ni siquiera en los hogares se practica. ¡Sigan pensando en el liderazgo de quien se entrego en brazos de alguien a quien jamás le gusto que le disputaran su liderazgo y el atrevido moría! y encontraran una caja con un muñeco de cera!.

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  2. Demos entonces pasos firmes hacia el desconocimiento del régimen y su oposición colaboradora y a su justa medida; empecemos a llamar la narcotiranía por su nombre: organizaciónn criminal terrorista que nos mantiene secuestrados en nuestro pais e implementa el comunismo a pasos agigantados y finalmente dejemos de creer en pajaritos preña´os de que estos delincuentes genocidas salen con votos.

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  3. Escuchen las reflexiones y planteamientos del Dr JuanCarlos Sosa Azpúrua @jcsosazpurua por el canal de youtube Venezuela es Fénix sobre la urgente necesidad de crear una vocería calificada y representativa portadora tanto a nivel nacional como internacional del mensaje libertario de desconocimiento a la narcotiranía. No podemos continuar legitimando algo que es ilegítimo de origen y ejercicio, no debemos dar la opción electoral a una organización criminal que secuestra todos los poderes en nuestro pais
    La universidad debe hacerse vocera de ideas libertarias; ojalá podamos ver muy pronto al Dr Sosa u otro portador del mensaje libertario ofreciendo una de sus conferencias en nuestra ilustre Universidad de Carabobo

    Nadie gobierna
    si ninguno obedece

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