martes, 11 de febrero de 2014

Cuentos del deterioro

Interioridades UC

Asdrúbal Romero Mujica (@asdromero)


1-¿Elecciones UC Ya?


El calor electoral parece acrecentarse aunque, según algunos actores importantes con quienes sostuve recientes entrevistas: las bases profesorales siguen sumidas en su sopor de apatía. No es fácil, en verdad, con toda esa agitación externa que parece aproximarse a un incierto desenlace. La afluencia a una reunión convocada en Prebo estuvo muy por debajo de las expectativas. Se designó una comisión encargada de elaborar una propuesta de nuevo reglamento electoral para ser introducida ante el Consejo Universitario. La presencia en ella del ex vicerrector académico Rolando Smith le imprime a dicha comisión un carácter más pluralista. Pudiera convertirse en el factor bisagra que propicie un auténtico diálogo con las autoridades enconchadas hasta ahora en el NO HAY ELECCIONES. Creo que les conviene sentarse en la mesa redonda.



2- Un “strike” de la Decana(E) de Educación al CU con consecuencias
El 13 de mayo de 2013, la Decana Encargada de Educación lleva en su derecho de palabra, fuera de agenda, una solicitud de reincorporación como personal docente ordinario de una profesora que habiendo ingresado por concurso de oposición en octubre de 2007 a la asignatura Prácticas Profesionales III, renunció a dicho cargo en mayo de 2010 para trasladarse a México. Según la Decana, todo estaba perfectamente en regla y aprobado a nivel de las instancias académicas bajo su tutela. Los consejeros debieron confiar en su palabra porque su solicitud fue aprobada. Resultó que la Cátedra de Pedagogía y Currículo se oponía a dicha reincorporación “paracaidística” por considerar que la profesora no tenía experiencia docente en su área, un argumento académico de mucho peso que fue desdeñado así como así, y además no tenía carga para ella (hago notar que la cátedra originaria de la reincorporada es distinta). La Decana mintió, de allí el “strike”. La Jefe de Cátedra de Pedagogía y Currículo introduce un recurso de reconsideración ante el CU de dicha decisión, el cual le es negado el 4 de noviembre de 2013 apelándose a un tecnicismo legal muy discutible. Habiendo sido yo miembro de la Comisión Delegada que aprobó el primer caso de reincorporación, con el cual las cuatro autoridades de aquella época –período 92/96- sentamos una primera jurisprudencia para el tratamiento de solicitudes de esta naturaleza, fui consultado al respecto. Me pareció todo tan violatorio del “fondo académico” así como de la “forma procedimental”, que, gustosamente, accedí a ser parte del equipo que redactó conjuntamente el recurso de reconsideración que fue denegado. El CU no enmendó su actuación. Bien, semanas después me encuentro con el Vicerrector Académico en una reunión con fines muy distintos, pero no resisto a la tentación de preguntarle si esa reincorporación había sido tramitada a través de su despacho, como correspondía. Me responde negativamente. ¡También había sido “bypaseado”! Pero no era la primera vez y el Vicerrector abunda en una larga narrativa sobre cómo, progresivamente, a su despacho se le han ido recortando sus competencias. Recordé la declaración conjunta de varios ex vicerrectores académicos de la Institución, manifestando su preocupación por el desdibujamiento del carácter de corporación académica que le confiere la Ley (¡y el sentido académico!) a nuestras universidades. Pensé, pero no se lo dije, que el Vicerrector tendría que hacerse respetar. Pensé en la figura de la Comisión Delegada como instrumento para ello (en esta materia, creánme: tengo un “Doctorado de la Vida”). Tampoco le develé mis intricados pensamientos.



3-¿Está paralizado el funcionamiento de la Comisión Delegada?
A raíz de un incidente que no viene al caso comentar, ocurrido en el primer acto público del movimiento “Valencia se respeta”, en una conversación informal a posteriori me entero que la Rectora ha comentado privadamente que tiene un severo problema con el Vicerrector Académico, el cual prácticamente ha abandonado sus funciones, no asiste a las reuniones de la Delegada ni a las del Consejo Universitario, se mantiene en una especie de permiso indefinido a raíz de una misteriosa operación que nadie sabe a ciencia cierta de qué se trata, etc.,etc., no lo ha hecho público porque eso le haría mucho daño a la Institución. Concateno esta información con lo que me había expresado un consejero universitario: en una x sesión el Consejo, en pleno, había tenido que entrar a considerar una agenda de la Comisión Delegada. No hay que ser muy avispado para saber el grado de paralización que esto conlleva a los efectos de los diversos procedimientos atinentes a la vida académica de los “mortales profesores”. Es grave, me digo, muy grave. ¡A este nivel de deterioro se ha llegado! Mi lado malicioso, que lo tengo, me lleva a pensar: quizás el Vice ha comenzado a utilizar el poder que le da el ser miembro de la Delegada (O me respetas o te paralizo a la Universidad, si lo sabré yo con mi doctorado de la vida a cuestas).



4-La APUC debería intervenir
Porque como se cantaba en la mitología griega: los desencuentros entre los dioses del Olimpo, aún los más insignificantes, los pagaban los pobres pendejos que andaban sobre la tierra. La desarticulación sostenida e irreversible al interior de este equipo rectoral le hace un profundo daño a la Institución, aunque no sea público y abierto como en otros tiempos sino en batalla soterrada de rumores tendenciosos. Esto da pie a que serios asuntos que deberían discutirse en el seno de la institucionalidad, se salgan de su cauce para dar paso a la proliferación de “denuncias sin respuesta”. Allí está la denuncia del FRAUDE ACADEMICO en Educación. Lo que señalan públicamente personalidades de esa facultad que, seguro estoy, cuidan en grado sumo su credibilidad realmente espanta por su gravedad. Lo indicado sería abrir inmediatamente una investigación al más alto nivel, pero no, se actúa como si los que denunciasen fuesen unos “loquitos” que ni siquiera merecen que se les preste atención. Por cierto, en un fortuito encuentro en IPAPEDI con una profesora de Educación muy seria y respetada, aunque poco proclive a la denuncia pública, me refrenda total y absolutamente la gravedad del deterioro académico que se está viviendo en su querida facultad. ¿Existirán coordenadas de espacio y tiempo donde estas autoridades se sienten a discutir para buscarle la verdad a este y otros asuntos? Cuando esto no ocurre, la gente le pierde el respeto a la Institucionalidad y todo pasa a ventilarse en la batalla política pública del todos versus todos, mentiras y verdades que todas quedarán sin definición. No es de extrañar que en este ambiente de anomia algunos liderazgos emergentes clamen con vehemencia el desesperado llamado a Elecciones Ya. Coincide que son los mismos líderes que fortalecieron a la APUC en el reciente conflicto profesoral, que ya perciben la ruta electoral como única salida para una recomposición del desarticulado andamiaje institucional. ¿Qué hará la APUC al respecto? Si no hace nada, queda muy mal ante una importante base de apoyo. Además, ya lo dijimos varios ponentes en un foro celebrado en el marco de ese reciente conflicto: la APUC debe rescatar su rol contralor, como el que tuvo en los tiempos de aquel Movimiento de Integridad Universitaria (MIU) batallador liderado por León Uzcategui y Ricardo Maldonado entre otros. Yo, por mi parte, decidí acometer esta publicación con todo el hilo narrativo que me fue conduciendo en el tiempo a tan serias aunque antipáticas reflexiones. Porque lo de la reincorporación paracaidística de la profesora, es una pequeña pero muy concreta muestra del irrespeto que una mayoría de miembros del Consejo Universitario ejerce en contra de los miembros de la comunidad académica por el simple hecho de ser eso: una mayoría que aunque sólida sigue siendo circunstancial y que no puede olvidar que está en ese cuerpo para preservar el cumplimiento de las normas. Cuando se llega al extremo de desconocer impunemente las normas para imponer su “mayoría”: qué les queda a los que recurren ante ellos como máximo organismo de autoridad institucional. ¿Adónde van ahora los pobres profesores de la Cátedra de Pedagogía y Currículo a quienes les violaron la tranquilidad de su espacio académico? ¿Adónde recurre el Dr. Patacón? Criticamos al oficialismo porque nos impone su mayoría, pero adentro hacemos lo mismo.



5-Conversación con el Vicerrector Académico
No quise publicar esta ayuda memoria de la anti academia, sin antes hablar con el Vicerrector Académico. Necesitaba saber si mi interpretación maliciosa tenía cabida. Me ratificó lo de los rumores malsanos, también a sus oídos se los habían hecho llegar. No soy tonto, por nada del mundo paralizaría la Delegada a pesar de mi incómoda situación, así sí es verdad que me destruirían. Todos los lunes, se lo puedes preguntar a mi personal, espero para asistir a la Delegada. Siempre a las diez de la mañana recibimos la misma llamada: SUSPENDIDA LA DELEGADA. Nunca nos reunimos a pesar de los gravísimos problemas que aquejan a la Institución. ¿Dónde estará la verdad? Seguramente en algún punto gris entre los extremos del blanco y el negro. Me inclino a pensar que más cerca de la autoridad minusvaluada que de la autoridad concentradora de todo el poder institucional, aunque luego, insinceramente, critique a este gobierno por hacer exactamente lo mismo. El tema inicial se agotó rápidamente, hablamos más y mucho del carácter corporativo de nuestras instituciones académicas. Estableciendo un símil entre una universidad como las nuestras y una corporación con varios unidades de negocios. Los Vicerrectores son a la Universidad lo que los Vicepresidentes Corporativos son a una corporación. Son estos vicepresidentes los que se ocupan de garantizar que todas las unidades de negocio operen de acuerdo a una uniformidad de políticas, estrategias y normas de la corporación. En nuestras universidades, el Vicerrector Académico es quien se encarga de velar para que los procedimientos académicos que se llevan a cabo en cada una de las facultades se rijan por las normas y políticas universitarias que el Consejo Universitario y las leyes pertinentes han dictaminado. Lo contrario es dejar que cada facultad funcione como una universidad separada, que “los decanos se paguen y se den los vueltos”. Y ya sabemos lo que esto implica, en el tiempo los ha habido muy honestos y académicos, pero también los que conocemos la historia de esta universidad podríamos contar de ovejas severamente descarriadas. A las facultades no se les puede dejar solas y a la deriva. Nunca se han preguntado cómo fue posible que llegáramos a tener una facultad de Derecho, hoy Ciencias Jurídicas y Políticas, como la que tenemos. Por cierto, la Rectora inició su exitosa carrera política siendo firme detractora de ese deterioro en pleno desarrollo que marcaba a su querida facultad. Fue así como se unió al Grupo de la Excelencia donde también yo milité. Por eso me consta de cuánto nos preocupaba y cuántas cuitas compartíamos sobre lo que allí ocurría. Ahora, ahora la verdad: no la entiendo. Varios rectores hemos pasado desde aquella época y ninguno, mea culpa incluida, tuvimos la entereza para ponerle un cascabel a ese gato. Supongo que nos hacíamos los locos porque ya era difícil cambiar esa cultura, pero siempre hubo un rechazo en mayor o menor medida hacia ese engendro de academia incestuosa. En la actualidad: según escucho a un número creciente de profesores de esa facultad, pareciera que Educación se encamina sostenidamente por el mismo rumbo. FACE siempre ha estado en esa lucha entre el ser y no querer ser, pero finalmente parece dibujarse en su evolución un punto de inflexión llamativamente puntual hacia la irreversibilidad. ¿La perdimos también? Cuando en el futuro alguien intente dar una respuesta, de ser ésta afirmativa encontrará que la Historia le habrá endosado a usted, Rectora, tan dolorosa pérdida.

2 comentarios:

  1. Interioridades UC: Excelente su labor, profesor. Son 5 aspectos de actualidad que deben mover las voluntades para cambiar y mejorar. Respecto al primer aspecto, #EleccionesUCya, puedo decirle que perseguimos tres objetivos: a) Informar a toda la Comunidad Universitaria sobre la necesidad de Elecciones YA y la gravedad que representa la extensión en el tiempo de los periodos vencidos del Gobierno y Cogobierno Universitario, y aún la extensión enrarecida de las elecciones estudiantiles (FCU y Centros de Estudiantes); b) Propiciar espacios de diálogo y reflexión sobre el papel de los universitarios y de la universidad en el actual momento que vive Venezuela; y c) Generar una propuesta seria, objetiva y elaborada que sirva de marco y movilice a la Universidad a sobreponerse de manera inmediata al cerco de su autonomía. Es decir, con estos tres objetivos los universitarios ejercemos hacia lo interno nuestro deber de generar soluciones, cuando desde el mismo gobierno universitario temas tan trascendentales como estos se silencian, se evaden en declaraciones públicas (decir y hacer). Es necesario enfrentar con coraje las ideas del régimen con inteligencia universitaria, no hacerle el juego. No es posible que el plan (¿de quién? o ¿quienes?) sea mantenernos pegados de espalda a la pared y con dos dagas al cuello (LOE y LU, ambas vigentes, y la primera contradiciendo a la segunda). Es nuestro deber servir de movilizadores y propiciar el diálogo sincero, honesto y valiente; eso sí, con ideas y propuestas de soluciones. La realidad universitaria requiere YA la renovación de liderazgos, la pluralidad de las ideas y la práctica efectiva de la democracia. Exigimos #EleccionesUCya. Seamos luz de nuestra propia casa. El reto está marcado. Saludos cordiales Asdrúbal.

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  2. Excelente tu comentario Sergio, eres uno de los líderes emergentes. A luchar!!

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